A través del juego simbólico de “ir de compras”, los y las adolescentes desarrollan razonamiento matemático y lo aplican a situaciones reales de su día a día.
Porque aprender también es experimentar, decidir y resolver.
El razonamiento matemático no se aprende solo con lápiz y papel. Cuando lo llevamos a situaciones reales, cobra sentido y se vuelve funcional.
A través del juego simbólico de “ir de compras ”, los y las adolescentes trabajan habilidades matemáticas clave como:
- Cálculo y estimación
- Manejo del dinero
- Sumas, restas y comparación de cantidades
- Toma de decisiones y resolución de problemas
Este tipo de propuestas permite generalizar los aprendizajes y utilizarlos en el día a día: pagar, comprobar un cambio, planificar un gasto o elegir entre diferentes opciones. Aprender jugando no es solo para la infancia. También en la adolescencia, el juego es una herramienta poderosa para conectar los aprendizajes con la vida real.